Juro que lo despedí sin vino y sin poesía. Solté las cuerdas que le ataban a mis pensamientos y lo desterré de toda esta catástrofe de inseguridades que provocaba él en mí. Solo deseo que encuentre un buen amor. Que se refugie en el regazo de otro cuerpo y que jamás le rompan los sueños. Deseo que sea inmensamente feliz para que no comprenda por qué aún le escribo.

Liena T. Flores
Derecho Reservado de Autor
Crédito de Fotografía: GoogleADA95F08-4D6C-4092-92A7-C1DBEE633C12

Anuncios

Ciento veinte días

Ahí estaba ella.Saboreando croissants y ojeando un libro como cada tarde que he visitado el café en los ultimo ciento veinte días. Jamás ha volteado la mirada. Aunque de haberlo hecho probablemente no me hubiese visto. A pesar de la distancia respiro el aroma penetrante que transpira de sus poros, y no puedo evitar insignificante ante tantos mundos disfrazados de piel. ¡Hoy luce hermosa! Vestida de gris, con el béret azul añil y unas botas de lluvia color rojo. ¡Lo he decidido! ¡Al carajo con las taquicardias, las manos sudorosas y el temblor en los labios! No soporto ni un segundo más en este anonimato cruel.

Bastaron unos pocos pasos para tenerla frente a mi. Fue entonces cuando sus ojos tristes catapultaron al macho moribundo que llevo dentro y sin reparos pregunté:

-¿Estás sola? ¿Puedo invitarte a un café?

-No, no lo estoy. Durante los últimos
meses me ha acompañado tu mirada calcinante. He percibido tu dolor, tu miedo, tu curiosidad e incluso tu deseo sacro y natural de poseerme. Es por eso que vuelvo cada tarde. Sólo esperaba que tuvieras el valor de acercarte para que estemos a salvo de una vez.

Liena Tamayo Flores
Derecho Reservado de Autor
Crédito de Fotografía: GoogleDFAB84AA-B476-470A-8B50-10A43419BA79

Tengo ganas de ti

Tengo ganas de ti. Ganas de rozar mis pies descalzos con los tuyos. De abrazarte y contar estrellas e historias hasta el amanecer. ¡Ya sé que te amo raramente! Sin necesitarte. Sin poseerte. Con mis teorías descabelladas que se han ganado como premio tus noches de insomnio. Y no falta el suicida que se arriesga a intentarlo. Total, después de todo siempre vuelves tú . ¡No sucumbas ante la hipocresía de los cuerdos! El amor se disfraza de otras formas para no morir.

Liena T. Flores ®️

Timbró el despertador a las seis y salté como resorte de la cama. La esencia de las velas merodeaba el aire. Bajo la almohada estaba el libro y los lentes parecían columpiarse sobre la mesa de noche. Entonces musité las palabras mágicas y sigilosamente abrí las cortinas. El sol, aún tenue, penetraba las gotas de rocío sobre el helecho. La orquídea azul, más imponente que el día anterior, se apoderaba de la armonía absoluta del jardín. Ahí estaba yo, sin recuerdos de la vieja noche y con cero expectativas, saliendo de la habitación hecha una nota discordante en busca del café. Permanecí en silencio frente a la estufa hasta que el estruendo de un mensaje fracturó el silencio. -¿A quién se le ocurre escribir a esta hora?- susurré . Regresé al micromundo que es mi habitación. Bebí del café lentamente al mismo tiempo que mis ojos atónitos recorrían de norte a sur el mensaje de texto .Después de tanto tiempo, de tantos días grises. Después de tantos sueños rotos y como si fuera tan fácil y tan simple…..

Aún te amo ❤️

24862D89-697B-4803-A44E-37599D7C8817

Ese corto diálogo lo he guardado desde entonces en mi subconsciente. ¡Que manera estoica de destrozarme! Como si alguien fuera suficiente para limitar los sueños ajenos y lanzarlos así por la borda. Salí de aquel lugar hecha añinos. Actuar en el teatro de París era mi más grande sueño desde niña. Mis primeros personajes los construí en el taller sobre ruedas de papá, aquella carreta destartalada que nos transportaba por todo Málaga. Harapienta y cubierta de polvo recorría las plazas de la ciudad dándole vida a mis creaciones teatrales y vale decir que gracias a ese talento dejé de pedir panecillos en las escaleras de la iglesia. ¡Que caótica niñez! Una madre que no me vió crecer por ir de trotamundos y un padre que hizo hasta lo imposible por verme sonreír. Cuando murió papá sus últimas palabras fueron: “ Perdóname por no darte mucho”. Suerte tuve de decirle que me lo había dado todo y que era él mi más grande amor. Papá voló a otro cielo. Acto seguido volé yo. Abandoné España. Enterré mi pasado gitano sazonado con malas hierbas y recorrí Europa por dos interminables años hasta llegar a Francia. ¿Por qué recuerdo todo esto ahora ? Las memorias tristes son tijeras filosas y eso lo aprendí de Leroy. Hoy solo debo celebrar. Mi último protagónico en el cine ha sido nominado para la Palme d’Or y por si fuera poco próximamente viajo a América. Ya está decidido, como dijo Jolette: “Si no lo intentas no sabrás qué existe más allá del miedo”.

Historias sin Nombre 1&2 están disponibles a través del blog @ http://www.lienatflores.com

E0F2331F-0FC3-428A-81BD-B2DA3F8880F4

Reflexión 2/15/18

El verdadero amor de pareja o filial es un loco altruista y poco nos han enseñado de él. Hemos aprendido a sentirnos disminuidos y necesitamos que otro venga a llenar los vacíos. Entonces un día con “suerte” comprendemos que nadie puede llenar un espacio que nos pertenece. Descubrimos que el amor comienza con el propio y con la misma “suerte” aprendemos que amar es procurar la felicidad de los otros, aunque esa felicidad no implique nuestra presencia física, aunque esa felicidad no sea lo que hemos soñado.

234500CE-9402-4166-A312-17018721288C