Ese viento fresco que merodea entre calles. La simple razón de que es viernes en otoño aunque a esta ciudad el otoño llegue a sorbos. No sé. No me pregunten de dónde nace la nostalgia. Diré que las hormonas van ganando. Que la rueda de la vida me lleva de regreso a la mujer en pausa porque los hijos al crecer van dejando un vacío donde toca plantar nuevas prioridades, nuevos sueños sin sentir culpas. O tal vez solo es Noviembre. Noviembre buscando agujeros de luz para enhebrar memorias.

LTF

El arte de saborear la vida 

sin pretender 

valorar el instante 

por lo que es: irrepetible. 

Quien sabe su valía 

no se esfuerza por agradar 

reconoce la grieta y la luz 

no se jacta

mucho menos se disminuye. 

LTF 

Rito de Venus

Voy por un café

antes de que sea tarde

y me crezcan alas,

antes de que vuelvan los recuerdos

de aquella mañana

cuando tus manos inquietas

dibujaron arabescos

sobre los sitios ignotos de mis planicies,

sigiloso te adentraste en la gruta de la femineidad,

levité en ti

y me entregaste el flujo la vida.

Liena T. Flores

Derecho Reservado de Autor

Hendida


En el fuero de mis años 

me amordaza el fuego 

del sol. 

Soy frágil o tenaz

tempestiva o tierna

soy lo que eres. 

Un universo fértil

mis entrañas

que a ras de la Luna 

derraman savia 

de mes a mes. 

Tengo hilos de plata 

trenzados al cabello,

tengo un número por edad.

Mis sueños son jóvenes,

mi espíritu un cóndor andino.

Mis ganas, 

las mismas…

Liena T. Flores

Derecho de autor

Fotografía: Web

31 de Diciembre del 1920

Querido X.:

Imagino tú curiosidad al recibir esta carta. Te preguntarás cómo he llegado a ti y admito es una historia increíble. Hace un par de días encontré a Marcos en el mercado de las especias y vaya susto se llevó al verme. Èl, como tú, me daba por muerta. Pasamos juntos la tarde recordando la vida en otros tiempos y no tuvo más remedio que revelarme tu paradero. Después del blue stoke me encerré en casa. Te esperé cada mañana en el zaguán. Bebí todo el coñac y me convertí en una aparición fantasmagórica: sucumbí en el silencio y el alcohol. La guardia nacional fue más de una vez por ti. Ante mi silencio no cesaron las amenazas hasta que un buen día incendiaron el jardín e hicieron añicos los cristales del ventanal. Jordi me ayudó con la huida y tendría que escribir cientos de cartas para contarte sobre los lugares, las gentes, las experiencias que viví. Hoy, solo deseo decirte que llegué a Egipto como habíamos planeado. Me hospedé en un hostal en el centro del Cairo. Allí aprendí algo de árabe egipcio y luego me refugié en Nubia, un pueblo del sur cercano a la ciudad de Asúan. Vivo con una anciana herbolaria que me protege de los más ortodoxos: es difícil ser mujer y extranjera aquí. Sigo cultivando flores en potes de miel y he aprendido sobre la magia de las plantas. ¿ Recuerdas aquellos remedios egipcios que solo existían en el papiro de Ebers según decías? ¡No imaginas cómo funcionan en los enfermos! Ya no te atormento más. Sé que estás sonriendo y dudando del poder que esconde una raíz. Tú que solo ves los rayos del sol mientras yo no dejo de preguntarme cómo hace un astro para emanar tal luz. Es casi media noche. Mañana será el mil novecientos veinte y uno y esta carta llegará a ti algún día de cualquier mes. Te abrazo con el pensamiento. Seguiré aquí, entre las aguas del Nilo y las arenas del desierto. Si alguna vez decides recuperar los diamantes eres bienvenido.

Siempre mía para seguir siendo tuya,

Shakti

P. D. Que seas pleno este y todos los años de tu vida. El poder está en ti.

Silence

Silence beneath, above,

side by side.

Blooming within,

speaking from your eyes.

Silence I sense in your whispers,

you are far from here .

Distance in your touch,

that arrogant pulsation drives our days.

Silence,

solitude,

breaking apart.

Vanished dreams,

the end arrived.