Jamás ha mencionado la frágil posibilidad de quedarse para siempre. Creo que ha comprendido mi teoría retórica sobre la pertenencia,aunque por estos días le busco con ese afán libidinoso de inmortalizarme en su regazo. No puedo negarme a su galaxia de alfas, betas y antares. Mucho menos a esa magia que a destellos embarga todo cuanto toca, y esparce vida sobre los rincones más áridos de mi existencia. Aún así, aquí punza el miedo.

Liena T. Flores
Derecho Reservado de Autor

Fotografía: imagen pública tomada de la web

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4 de diciembre de 1921

Una fatídica ola de arrestos saboteó la misión. La organización fue interceptada por el tentáculo bolchevique y bajo las órdenes del General abandonamos Moscú rumbo a la vecina ciudad de Varsovia. Desde mis comienzos en la organización supe que el exilio y la muerte eran los destinos más cercanos, pero jamás imaginé que dolería tanto dejar todo atrás. Irme sin aviso, sin despedidas, y peor aún, sin esperanzas de volver a mi patria. Mi patria que es un alma divida en dos. Un alma sangrante que sufre los azotes del comunismo.

En Varsovia nos recibió el padre Kaspar, que por cierto ha sido nuestro anfitrión desde entonces. Los muchachos visitan el centro de la ciudad con frecuencia. Dicen que es divertida la plaza del mercado en Starowka y que el zurek es realmente delicioso. En cambio yo, apenas he podido ver la luz del sol. Desde nuestra llegada el pasado Octubre estoy confinada a la casa. El doctor Pawel, un buen amigo de Kaspar, dice que tengo la sangre dulce y a ese dulzor le debo este horrible cráter amarillento que ha brotado en mi pierna derecha. No existe remedio para esta enfermedad, solo cuidar de la alimentación; aunque Pawel afirma que unos doctores en Norteamérica han hecho descubrimientos importantes que prometen ser de gran ayuda. Mas el confinamiento no es tan macabro como parece. Estos meses no solo me han servido para leer incansablemente a Tolstói, sino también para beber el té cada tarde junto al General.

Liena T. Flores
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Crédito de Fotografía: Imagen pública tomada de Google.

Continuará…

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Flor & Miel

Flor & Miel 

Evolution

Me gusta crear “artefactos” usando elementos naturales. Por primera vez utilizo flores vivas porque normalmente las sumerjo en resina para conservarlas. Pero la miel es un elemento maravilloso y ya veremos que sale de esta alquimia.

Mientras lo hacía pensaba en cómo florece la vida cuando aumentamos la dosis de amor. ¿Y tú que ves?

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Primavera en Invierno

Me he despojado de lo burdo, de la apacible languidez que atrapa, de ese lastre mortal que golpea por dentro. Desnuda y diáfana escucho: el murmullo del viento, el clamor de la tierra, la poesía que hace sucumbir al miedo. ¡Y de pronto han brotado las flores! Se hizo primavera el invierno.

Liena T. Flores
Derechos Reservados de autor

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La Noche

La noche espera encontrarte. Espera abrazarte, tomarte de la mano, sondear tus labios bajo la luna nueva de Noviembre. La noche anhela vislumbrar tus ojos, respirar tu aliento, perseguir tus pies mientras se curten con el polvo de las calles. La noche sabe que existes y yo le creo.

Liena T. Flores
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Crédito de Fotografía: Google

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Nostalgia

Desperté respirándote. Sintiendo los latidos furiosos de tu pecho sobre mi espalda. ¿De donde ha surgido está paz nostálgica? Aquí están tus ojos desnudos mirándome con el asombro de quien ha descubierto la octava maravilla del mundo. Aquí estás tú, escuchando mis teorías cuánticas del amor y otros rollos; sonriendo, silenciándome de vez en cuando con tus besos. No sé si te extraño. Solo sé que estoy sintiendo cosas raras. De esas cosas que alguna vez soñé y nunca tuve.

Liena T. Flores
Derecho Reservado de Autor

Crédito de Fotografía: Google

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