Parte II
Cuando naces pueblerina comprendes lo que es vivir es un sitio amorosamente asfixiante. Mi pueblo no es la excepción. Aquí los vecinos se inmolan unos por otros pero no dejan de estar pendientes de las penas y la glorias ajenas. Y para ser sincera son mas las penas que las glorias para quienes vivimos en estas tierras. Es jodido nacer pobre. Pero más jodido es ser pobre, mujer y que un lunático de mierda esté dispuesto a pagar 100 escudos por tu virginidad.
João es un poderoso terrateniente de esta zona. Recientemente enviudó de su cuarta esposa y se ha propuesto capturar a la próxima infeliz que soporte sus aberraciones y por demás ayude en la crianza de los cuatro hijos que viven en la hacienda. Con excepción de esta última quien murió desangrada en el parto el resto ha desaparecido sin dejar rastro alguno. Vivi la cartomántica de la feria no deja de repetir que han muerto ahogadas en el río pero nadie ha podido comprobar los hechos. Tampoco es que se han preocupado mucho en hacerlo. No son más que campesinas y a la gente pobre se les olvida fácil en este país aunque imagino que sucede lo mismo en otros países. Por eso he decidido ser muy rica y leer todos los libros que me recomienda el padre Kiko. Ya no soy analfabeta gracias a él y quiero aprender todo lo que pueda pues el mundo es más grande que este pueblo y la mente retorcida de un viejo que aspira a comprarme. No acepto el victimismo de la miseria.
Liena T. Flores
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